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La Asociación de Consumidores FACUA recopila los casos más habituales en los que se ven envueltos los usuarios cuando intentar tramitar una sencilla baja.

En muchas ocasiones darse de baja en algún tipo de servicio prestado por grandes empresas sigue siendo un quebradero de cabeza, cuando no debería serlo en absoluto. Aunque los organismos competentes y diversas asociaciones de consumidores llevan tiempo luchando contra este abuso, los clientes de todas ellas siguen reportando diariamente los mismos inconvenientes una y otra vez. FACUA -Consumidores en Acción, ha recopilado las 15 excusas clásicas, usadas por estas empresas para trabar o ralentizar la baja al usuario. El sector de las telecomunicaciones, con los operadores de telefonía móvil a la cabeza, se ha ganado a pulso figurar arriba en la lista de compañías que más llevan a cabo estos desleales hábitos. Será raro encontrar un lector que no se sienta identificado con alguna de las siguientes 15 excusas…

1. No se retire por favor le paso…
Eternas esperas, ir de un departamento a otro, llamar a otros números y demás triquiñuelas acabarán con la paciencia del cliente y si cabe, hasta con la batería del terminal desde el que llamamos.

2. Compromiso de permanencia
No poder pedir la baja por que nuestro contrato tiene en vigor un compromiso de permanencia. Este argumento es falso, puesto que el cliente podrá solicitar la baja en todo momento aunque se haya firmado dicho compromiso de permanencia.

3. Penalización por cancelar el contrato
Es muy probable que si cancelas tu permanencia tengas que pagar una penalización. En ese caso la compañía debería haberte informado previamente de ello al darte de alta y su cuantía. En todo caso el coste debe ser equivalente al descuento que te aplicaran (si no lo hicieron, no pueden penalizarte) prorrateado a la baja sobre el número de días que lleves como cliente. Ojo: si cancelas el contrato por incumplimiento de la compañía (cambio unilateral en las condiciones de tu tarifa) , no ha lugar a penalización alguna.

4. Asustar con penalizaciones que no proceden
En este caso, la compañía indica al cliente la obligatoriedad de abonar una penalización por cancelar el contrato de permanencia, aunque este haya finalizado hace tiempo o nunca haya existido. En este caso, el cliente podrá exigir a la compañía el documento con su firma o la grabación en la que se aceptaba dicha permanencia. FACUA alerta que esta grabación podría existir…con la voz de otro

5. Lo siento, tiene facturas pendientes. Pague primero
Cualquier pago pendiente no es excusa para que la compañía se niegue a procesar la baja en el servicio.

6. Tiene que pagar gastos de gestión para tramitar la baja
La tramitación de la baja no implica la prestación de ningún servicio, por lo que ninguna compañía podrá exigirte pago alguno por ello.

7. No es el momento de pedir la baja
Algunas compañías se excusarán explicando al usuario que debe solicitar la baja el último día del periodo de facturación. Es falso, la baja puede solicitarse en cualquier momento.

8. Su baja se hará efectiva en dos semanas
De nuevo estamos ante una excusa que no se ajusta a la realidad. La normativa de telecos especifica que en dos días puedes considerarte libre (artículo 7 del Real Decreto 899/2009, de 22 de mayo), por lo que sólo procede facturar el consumo hasta esa fecha y si has pagado por adelantado, deben devolverte la cuota proporcional.

9. De acuerdo, pero tiene que enviar un Fax
La ley en su art. 11.3 de la Orden ITC/1030/2007, de 12 de abril, obliga a la compañía a aceptar la baja mediante el mismo sistema por el que se tramitó el alta. En este caso no podrán obligarte a mandar un fax, burofax o “paloma mensajera”

10. ¡Houston! tenemos una incidencia en el sistema
Es fácil que te inviten a llamar en otro momento por que “justo” en ese momento existe una incidencia en los sistemas que impiden tramitar tu baja. Curiosamente estas “incidencias” son prácticamente inexistentes a la hora de tramitar las “altas”

11. ¡Uy se cortó!
Llamadas para solicitar la baja que en pleno proceso se cortan misteriosamente. Si tú no has apretado ningún botón, ¿quién ha sido?

12. Llamar a otro número para confirmar la baja
Es posible que se reciba un SMS en el que indiquen que para confirmar el cambio tienes que llamar a un teléfono. Esto suele ocurrir cuando tramitas la baja mediante una petición de portabilidad a otra compañía. Si llamas, intentarán convencerte de que no te vayas con una contraoferta o incluso puede que te llamen ellos. Si se niegan a detallarte la oferta por escrito sobre la marcha, sospecha, podría ser un timo.

13. Por una letra ¡cachis!
Puede que al pedir un cambio de operadora la tuya lo rechace aprovechándose de que el empleado de la compañía a la que quieres irte se equivocó en una letra al escribir tu nombre. Si pusieron Alberta en lugar de Alberto, ya tienen excusa para cancelar la portabilidad.

14. Baja conseguida, a medias…
Una vez conseguida la baja del número fijo de casa, puede ocurrir que sigan pasándote recibos por la conexión a Internet o el alquiler del terminal. Pero cuando te vas a una compañía mediante una portabilidad de tu línea a otro operador, la ley (artículo 26.2 del RD 899/2009, de 22 de mayo) dice con claridad meridiana que eso implicará la baja de todos los servicios asociados al número de teléfono en cuestión.

15. Un código que identifica tu baja
Las compañías aseguran en ciertas ocasiones que la baja ha sido tramitada, cuando para sorpresa del cliente, las facturas siguen llegando. La ley obliga a la compañía a facilitar un código que identifique la gestión. No obstante y ante la imposibilidad inmediata que tiene el usuario de saber que ese código es real, FACUA insta al consumidor a no fiarse si no recibe una confirmación clara y por escrito.

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