Lo cierto es que por más que se comenta con unos y otros, hay algunos mitos sobre las baterías de los smartphones que se mantienen en el ideario colectivo y aún se les hace más caso del que deberíamos. Y es que muchos de ellos tienen que ver con las baterías de níquel de los años 90 que eran muy diferentes a las de ion litio que tenemos hoy en día y desde hace más de una década.

Y a pesar de que los comentamos alguna que otra vez, no está mal repasar lo que hoy por hoy ya no sirve para nada y que si bien no hace ningún daño, tampoco hay por qué preocuparse por ello.

Dejar los móviles cargando cuando está al 100% NO los sobrecarga

La mayoría de los cargadores, o al menos los que tienen ciertas garantías – luego se dan los casos de teléfonos que han salido ardiendo por culpa de los de dudosa procedencia – son lo suficientemente “inteligentes” ya para detener la carga del equipo cuando este está completamente cargado. De hecho, esperan a que vuelva a bajar a un 97 o 98% para volver a a conectarse.

Lo cierto es que dejarle enchufado toda la noche o después de que llegue al 100% puede tener efectos en la vida útil de la batería, pero es más por la continua conexión y desconesión del ciclo de carga que porque pueda sobrecargarse.

NO hay que dejar que el móvil siempre se quede completamente sin energía

Esta va relacionada con la siguiente y tiene que ver con la creencia que es mejor hacer que la batería se descargue y cargue completamente todas las veces. La realidad es que esto es, precisamente, perjudicial y a la larga reducirá la efectividad de la batería en el largo plazo.

batería agotada

NO hay que dejar que el móvil se quede sin batería para realizar la primera carga

Este es otro de los mitos más extendidos. Se decía, en su tiempo, que por el “efecto memoria”, si no hacíamos una o varias cargas completas al comprar un móvil no podríamos aprovechar la batería al máximo. Los fabricantes ya hacen este proceso, pero no por este motivo, sino para que el dispositivo sea capaz de calcular y calibrar bien todos sus procesos. Es por ello que las baterías ya vienen preparadas de serie para funcionar al 100%.

Guardar las baterías en la nevera NO sirve para nada

Finalmente tenemos este mito que tampoco es real. No se va a conseguir mejorar la capacidad de una batería guardándola en el frigorífico ya que hay que recordar que estos dispositivos son un conjunto de elementos químicos a los que no les sientan bien las temperaturas extremas, ni por arriba ni por abajo.

Lo ideal sería mantenerlas a una temperatura ambiente constante, de unos 20 a 25 grados, con niveles de humedad moderados. Esto, según los fabricantes, garantiza unos tiempos de vida de entre 10 y 15 años sin problemas. Ahora bien, esto sería sin utilizarlas, ya que el uso habitual las desgasta y es la razón de que a los dos o tres años tengan menos capacidad.

¿Conocéis algún mito más que habría que erradicar? Dejádnoslo en los comentarios

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