note-7-quemado

No es poco lo que se ha hablado, escrito y dicho acerca del último modelo de smartphone lanzado al mercado por Samsung. Los problemas que afectan a sus baterías son ya bien conocidos, siendo esta una circunstancia tremendamente grave y ocasionando a los surcoreanos un problema de máxima envergadura. La decisión de la compañía ha sido la retirada de todos los terminales vendidos hasta el momento, una maniobra sin precedentes y que les ocasionará
pérdidas millonarias. Ahora, para colmo, tienen que lidiar con las aerolíneas.

Y es que diferentes compañías dedicadas al transporte de pasajeros por vía aérea no están dispuestas a tentar a la suerte y poder sufrir la explosión de una de las baterías de estos dispositivos a bordo. Siendo esta la situación, la prohibición de embarcar en el avión con un Note 7 en el bolsillo se está extendiendo de forma alarmante para Samsung y sus clientes a lo largo y ancho del globo. En algunos casos, la prohibición no es tan severa, dejando subir al aparato con el terminal apagado.

Por el momento, las compañías que se han sumado a esta iniciativa, de un modo u otro, han sido American Airlines, Delta Airlines, United Airlines, Quantas, Jetstar, Virgin Australia, Air France y Lufthansa, aunque es probable que la lista vaya aumentando en los próximos días. Se plantea así un conflicto de complicada resolución entre aerolíneas y la gran tecnológica asiática.

Tan delicado es el momento en el que se encuentran actualmente, que el último comunicado de la compañía instaba a todos los propietarios de un Note 7 a devolverlo de inmediato y continuar utilizando su antiguo teléfono hasta que les pudieran ofrecer uno de reemplazo. La terrible pesadilla de Samsung todavía no tiene un pronto final apreciable, y es que probablemente no haya peor manera de lanzar tu esperado terminal de alta gama al mercado.

Anuncios