Estos últimos años han sido revueltos en el mundo de la política en Corea del Sur. La presidente del gobierno se vio obligada dimitir debido a las informaciones que afirmaba que estaba recibiendo sobornos de diferentes empresas del país. Samsung es la empresa más importante de Corea del Sur, y como todos sabemos, está metida en prácticamente todos los campos, desde electrodomésticos hasta smartphones, una empresa que comenzó con unos cuantos barcos de pesca pero que supo adaptarse y reconvertirse a principios de los 80 cuando la tecnología comenzaba a ser un producto de primer orden.

Después de varios meses en los que el vicepresidente de Samsung, Jay Y. Lee ha sido juzgado y declarado culpable de soborno y malversación de fondos, hoy se ha dado a conocer la sentencia: 5 años de condena, una sentencia que ha sido bastante benévola teniendo en cuenta que se enfrentaba en un principio a 12 años. Jay Y. Lee se había convertido en el presidente de facto de Samsung debido al mal estado de su padre, quien sigue encabezando la compañía coreana. Siguiendo con la tradición familiar, quien se encargará de gestionar las riendas de la empresa coreana más importante del país será la hija del presidente, hermana del acusado, Lee Boo-jin.
Lee Boo-Jin lleva varios años trabajando en la empresa y se ha ganado una muy buen reputación, tanto dentro como fuera. Además sería el fin de la tradición familiar, en la que el máximo puesto de la empresa siempre ha sido ocupado por un hombre, pero como es lógico, esta decisión la tiene que tomar el accionariado de la compañía. El abogado de Jay Y. Lee afirma que recurrirá la sentencia, por lo que es probable que siendo la compañía que es, todo acabe en una multa cuantiosa o en una reducción de la condena que no le obliga a tener que dar con sus huesos en la cárcel, lo que le impediría seguir llevando las riendas de la compañía.

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